domingo, 12 de febrero de 2017

Irving Penn



- La carrera de Penn abarcó casi seis décadas y un amplio espectro de trabajos, especialmente para la revista Vogue, pero también retratos, fotografías publicitaria y de tribus. El clásico ‘menos es más’ se convirtió en su lema. Revivió la técnica de platino-paladio. El dominio de la luz en estudio y el fuerte contrate del blanco y negro fueron su marca personal. 




- Vogue: La revista Vogue se estructura en cinco secciones diferentes: Moda, Novedades, Gente y Actualidad, Belleza, Reportajes y Encuentros y Living.
Si visualizamos el contenido desde una perspectiva global, encontramos cómo la moda permanece en cualquier rincón, en el más mínimo detalle de cual lugar imaginable. 


-          Técnica de Platino – Paladio: Un papel de algodón 100% se recubre a mano con una solución que contiene platino y/o sales de paladio y un sensibilizador de oxalato de hierro. Después de secar el papel con aire caliente, se expone con un negativo fotográfico a la luz ultravioleta intensa, lo que provoca una reducción de las sales de platino o paladio al metal puro. La luz requerida es de aproximadamente un millón de veces superior al necesario para la fotografía tradicional en blanco y negro o color. Esta intensidad de la luz no se puede proyectar a través de una ampliadora. El negativo se debe colocar directamente sobre el papel por medio del contacto. Por lo tanto, el tamaño de la imagen impresa se determina por el tamaño o el formato del negativo. Después de limpiar para eliminar las sales restantes, la impresión final se compone de platino puro (Pt) y paladio (Pd) fragmentos metálicos establecidos e incrustados en el papel. El proceso utilizado hoy en día es prácticamente el mismo que en 1873. 





- Irving Penn (Plainfield, Nueva Jersey, 16 de junio de 1917 – Nueva York, 7 de octubre de 2009) estudió dibujo, pintura y diseño gráfico en la Escuela de Artes Industriales del Museo de Filadelfia –actual University of the Arts– donde se licenció en 1938. Su profesor fue Alexey Brodovitch, quien más tarde también sería su supervisor en la revista Harper’s Bazaar, donde Penn trabajó a sus órdenes en su etapa de estudiante. En este periodo, Harper’s Bazaar publicó varios dibujos suyos en la revista. Trabajó durante dos años como diseñador freelance y empezó a realizar sus primeras fotografías como amateur antes de que en 1940 Brodovitch fuera contratado como director de arte en los almacenes de lujo Saks en la Quinta Avenida. Una vez dentro, el maestro quiso contar nuevamente con el talento de Penn, que estuvo trabajando en Saks durante un año antes de partir rumbo a México, donde se dedicó a la pintura durante un año.
Cuando Irving Penn volvió a Nueva York, Alexander Liberman le ofreció entrar en el Departamento de Arte de la revista Vogue. Después de un tiempo trabajando como diseñador, Liberman le impulsó que probara con la fotografía. Pronto descubrió su pasión por esta disciplina. Tras largas horas de experimentación con la luz y en el cuarto oscuro, Penn logró el dominio técnico. Pero el secreto de su arte partía de una convicción: el ingrediente más importante en la fotografía está en la captura un alma –ya sea a través del vuelo de un vestido o un trozo de carne–, es parte de un mismo misterio que no puede ser conocido.



La primera portada para Vogue de Penn fue publicada en octubre de 1943. El fotógrafo pidió una cámara prestada. Por aquel momento aún no figuraban modelos en la portada, y arregló un bodegón con un bolso de piel y tela marrón, un pañuelo gris, una lámina con cítricos y una nota colgada en una pared en que se anunciaban los contenidos del mes: ‘zapatos y accesorios’. Fue el lanzamiento de una larga carrera en la que continuó trabajando en la revista fotografiando cubiertas, retratos, naturalezas muertas, la moda, y ensayos fotográficos.


La modelo Lisa Fonssagrives-Penn fue su esposa y su musa, a la que inmortalizó en la famosa Woman With Roses, tomada en 1950. Truman Capote, Jean Cocteau, Marlene Dietrich, Colette, Alfred Hitchcock o Miles Davis son otros de los personajes que quedaron inmortalizados por su cámara. 



Irving Penn marcó con su técnica un antes y un después en la fotografía de moda apoyado en un enfoque vanguardista, el uso agresivo del contraste en el blanco y negro, y el tratamiento de los retratados como objetos. La sencillez era su marca y en base a ella Irving Penn sacaba a la luz lo mejor de aquello que retrataba, ya fuera una modelo, un personaje famoso o un objeto. En sus fotografías, el sujeto solía posar ante un sencillo fondo blanco o gris, usando la simplicidad más efectivamente que otros fotógrafos del momento. Permaneció fiel durante toda su vida a las tomas en estudio y bajo determinadas condiciones de iluminación. Penn era un compositor de imágenes, en su estudio trabajaba casi como un pintor con su lienzo. 


- Penn mostraba en cada foto su saber fotográfico, realizando colecciones de fotografías en las que la elegancia era protagonista. Imágenes que, en su mayoría, hacía en blanco y negro, ya que el monocromo le aportaba el grado de expresión necesario para cautivar al público. Fotografías en las que el modelo acaparaba el cien por cien de la atención. Éste era básicamente la gran habilidad de Penn: ser capaz de descontextualizar a la persona con el objeto de que su cuerpo fuera su máxima forma de expresión. De este modo, todas las personas que pasaban ante su cámara recibían el mismo tratamiento. Asimismo, en lugar de ofrecer espontaneidad, Penn era capaz de hipnotizar al espectador con poses fijas y cuidadas. Nada escapaba de los bordes de sus fotografías, era capaz de enmascarar el perfeccionismo a través de la sencillez y en casi toda su obra se decantó por mostrar el cuerpo entero de sus retratados.



El genial fotógrafo estadounidense fue reconocido a lo largo de su carrera con varios de los galardones más importantes en fotografía. Recibió el Premio Hasselblad en 1985 y el Premio de Cultura de la Asociación Alemana de Fotografía en 1987. Además, publicó varios libros y realizó numerosas exhibiciones.





Penn falleció en 2009 a los 92 años de edad, dejando atrás una obra notoria que permanecerá imborrable en la historia del arte. Un fotógrafo que colaboró en construir el imaginario colectivo del siglo XX.
``Una buena fotografía es aquella que comunica un hecho, toca el corazón y deja al espectador en una persona cambiada por haberla visto. Es, en una palabra, eficaz". Una de las máximas de Irving Penn.´´


No hay comentarios:

Publicar un comentario